domingo, 9 de noviembre de 2008
Taller sobre alimentación y ejercicio
Mónica Cordero S. mocordero@nacion.com
Unos 200 educadores se reunieron ayer para idear estrategias que ayuden a sus alumnos a llevar una dieta sana y realizar ejercicios de manera regular. Ellos quieren evitar que los niños y jóvenes a su cargo sufran de obesidad y de los males asociados a esta condición como la diabetes.
Con ese fin, recibieron la asesoría de nutricionistas que les dieron consejos sobre cómo estimular la actividad física e integrar en el aula el tema de la alimentación sana.
El encuentro fue promovido por la empresa Sardimar, como parte de un programa que busca promocionar un estilo de vida saludable entre la población joven del país.
Esta empresa implementa el proyecto desde el año pasado, el cual consta de talleres gratuitos para capacitar a escolares, colegiales y educadores.
“Hoy aprendí cómo dar consejos a mis alumnos. Mi plan es enseñarles a ellos qué es una dieta sana y luego, con esta información, invitarlos a crear sus propias meriendas”, dijo María de los Ángeles Aguilar, maestra de la Escuela Las Gravilias, en Desamparados.
Por su parte, un grupo de maestras de la Escuela Miguel Obregón, en Tibás, destacaron que harán uso de juegos tradicionales como la rayuela, la cuerda y el hula-hula para estimular el ejercicio en los niños.
“En nuestra escuela los estudiantes de segundo ciclo no reciben educación física. La idea es usar estos juegos para hacerlos más activos”, señaló Flory Chacón, una las educadoras del centro educativo.
jueves, 30 de octubre de 2008
Estamos Fritos!
Dieta alta en frituras eleva en un 35% riesgo de infarto
Expertos valoraron efecto de tres diferentes dietas en la salud
Comer muchas frutas y verduras baja en un 30% peligro de ataque cardíaco
MÓNICA CORDERO S. | mocordero@nacion.com
La dieta occidental, alta en productos grasosos y salados, huevos y carnes, es el régimen alimentario más dañino para su salud coronaria, según un estudio de científicos canadienses.
La investigación, que tomó en cuenta a 52 países, halló que las costumbres alimentarias de quienes siguen una dieta occidental elevan el riesgo de sufrir un ataque cardíaco en un 35%.
Mientras tanto, una dieta prudente, es decir, rica en verduras y frutas, reduce la posibilidad a un individuo de padecer un infarto en un 30%.
Por su parte, el patrón alimentario oriental –basado en el consumo de gran cantidad de verduras, tofu, soya y salsas– no parece tener un efecto protector ni dañino ante este mal.
La investigación, desarrollada por expertos de la Universidad McMaster, Canadá, siguió a 5.761 personas que ya habían sufrido un infarto y a otros 10.646 individuos sanos.
Ellos tenían una edad promedio de 59 años y fueron evaluados por un período de cuatro años.
El objetivo
“El 90% de los infartos tiene su origen en causas prevenibles. Este estudio viene a cuantificar la magnitud de los beneficios para el corazón de seguir una dieta
El infarto y los problemas asociados a este evento son la principal causa de los fallecimientos registrados en el mundo.
Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que este padecimiento es el responsable
Visión global.
La investigación, publicada en la revista Circulation de la Asociación Estadounidense del Corazón, es parte de un proyecto global llamado Interheart.
En Latinoamérica, este tomó en cuenta seis países:
Ellos también aplicaron un cuestionario a ambos grupos para analizar los hábitos y preferencias en el consumo de alimentos.
A su vez, crearon una escala en que relacionaban el riesgo cardiovascular con la ingesta de alimentos e identificaron tres patrones de dieta: oriental, prudente y occidental
Según explicó Lanas, estudios previos han valorado el impacto de los micronutrientes
“Analizar los hábitos alimentarios permite evaluar las interacciones de los nutrientes cuando se combinan entre sí o se ingieren grupos específicos de alimentos. También facilita observar los diferentes patrones en diferentes poblaciones”, señaló.
“Esto ya se había descrito en otros estudios en poblaciones occidentales, pero nuestro trabajo hace extensivos esos hallazgos y las asociaciones en diferentes regiones